Archivo para noviembre, 2011

Mito de la caverna – Platón

·Platón:

Fue un filósofo griego, alumno de Sócrates y maestro de Aristóteles, de familia noble y aristocrática. Se preocupa en su filosofía por la búsqueda del elemento esencial que explique el mundo pero no reflexiona sólo sobre el problema de la naturaleza, también se plantea el problema del hombre (político, social,…), el problema metafísico-ontológico (¿cuál es la esencia de las cosas?), el problema epistemológico-gnoseológico (¿es posible conocer esa esencia?), el problema antropológico (¿cuál es la esencia humana?) y el problema político-moral (¿cómo debería ser la sociedad?).

·¿Qué es el mito de la caverna?:

Se trata de una explicación metafórica, realizada por el filósofo griego Platón al principio del VII libro de La República, sobre la situación en que se encuentra el ser humano respecto del conocimiento. En ella Platón explica su teoría de cómo con conocimiento podemos captar la existencia de los dos mundos: el mundo sensible (conocido a través de los sentidos) y el mundo inteligible (sólo alcanzable mediante el uso exclusivo de la razón).

Platón describió en su leyenda de la caverna, un espacio oculto, profundo, en el cual se encuentran un grupo de hombres, prisioneros, desde su nacimiento, por cadenas que les sujetan el cuello y las piernas de forma que únicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna sin poder nunca girar la cabeza. Justo detrás de ellos, se encuentra un muro con un pasillo y, seguidamente una hoguera y la entrada de la cueva que da al exterior. Por el pasillo del muro circulan hombres transportando todo tipo de objetos cuyas sombras, gracias a la iluminación de la hoguera, se proyectan en la pared que los prisioneros pueden ver.
Estos hombres encadenados consideran como verdad las sombras de los objetos. Debido a las circunstancias de su prisión se encuentran condenados a tomar solamente por ciertas todas y cada una de las sombras proyectadas ya que no pueden conocer nada de lo que sucede a sus espaldas.
Continúa la narración contando lo que ocurriría si uno de estos hombres fuese liberado y obligado a volverse hacia la luz de la hoguera, contemplando, de este modo, una nueva realidad. Una realidad más profunda y completa ya que ésta es causa y fundamento de la primera que está compuesta sólo de apariencias sensibles. Una vez que ha asumido el hombre esta nueva situación, es obligado nuevamente a encaminarse hacia fuera de la caverna a través de una áspera y escarpada subida, apreciando una nueva realidad exterior (hombres, árboles, lagos, astros, etc. identificados con el mundo inteligible) fundamento de las anteriores realidades.
La alegoría acaba al hacer entrar, de nuevo, al prisionero al interior de la caverna para liberar a sus antiguos compañeros de las cadenas que los tienen prisioneros, lo que haría que éstos se rieran de él. El motivo de la burla sería afirmar que sus ojos se han estropeado al verse ahora cegado por el paso de la claridad del Sol a la oscuridad de la cueva. Cuando este prisionero intenta desatar y hacer subir a sus antiguos compañeros hacia la luz, Platón nos dice que éstos son capaces de matarlo, y que efectivamente lo harán cuando tengan la oportunidad, con lo que se prevé una alusión al esfuerzo de Sócrates por ayudar a los hombres a llegar a la verdad y a su fracaso al ser condenado a muerte.

Aquí os dejo un vídeo dónde también podéis ver una breve explicación sobre este mito:

Objetos, personas y acontecimientos

Las imágenes se perciben globalmente, de forma intuitiva y más o menos rápida, a través de un rápido movimiento de la mirada que no siempre es el mismo. Es fácil, en consecuencia, que en un viaje tan rápido, determinados elementos presentes en la imagen no sean percibidos de manera consciente. Por eso cuando procedamos a la lectura de imágenes, es fundamental que nos detengamos un poco más de tiempo en la descripción de objetos, formas y acontecimientos presentes en la imagen. Esto es particularmente importante cuando se trata de imágenes complejas.

El lenguaje verbal es analítico; las palabras se leen o se escuchan de forma secuencial, unas detrás de otras según un orden fijo. El lenguaje audiovisual, al contrario, es sintético. Las imágenes se perciben globalmente, de manera intuitiva, a traves de un rápido movimiento de la mirada.

Es fácil que en un viaje tan rápido determinados elementos presentes en la imagen no sean percibidos de manera consciente. Por eso es fundamental detenerse más tiempo en la descripción de objetos, formas y acontecimientos, especialmente en las imágenes complejas.

Simplicidad y complejidad de las imágenes

La simplicidad o complejidad de una imagen determina la facilidad que tenemos para interpretarla. Una imagen es simple cuando es fácil de interpretar. Una imagen no es más compleja porque tenga más o menos elementos, podemos encontrarnos con imágenes simples de muchos elementos y complejas con solo tres elementos. La diferencia entre imágenes simples y compuestas es que las primeras son monosémicas, es decir, no dice más que el objeto que representa. Las imágenes complejas, por el contrario, son polisémicas, porque además de representar un aspecto de la realidad, sugieren significados más complejos.

– Simplicidad:

– Complejidad:

Tamaño y formato

– Tamaño: Con el tamaño nos referimos a las medidas de la imagen. El tamaño influye notablemente sobre el resultado final de una imagen. Imaginad una fotografía de dos metros de lado o la diferencia entre un anuncio de tamaño pequeño y otro que ocupa toda una página en un periódico.

– El formato: El formato más frecuente es el rectangular, aunque también nos podemos encontrar con formatos poligonales, circulares, mixtos…

Dentro de los formatos rectangulares podemos distinguir:
• Vertical corto(se aproximan al cuadrado)como la TV actual.
• Vertical largo.
• Horizontal corto.
• Horizontal largo.

El formato condiciona la composición y los formatos largos son más adecuados para la narración al permitir crear direcciones, ritmos, espacios, etc.

Anuncio de formato horizontal largo

Nivel de iconicidad

Nivel de iconicidad: el nivel de iconicidad indica el grado de realismo o parecido de una imagen con respecto al objeto que representa. A medida que nos alejamos del objeto representado se requiere una mayor comprensión de los signos que se utilizan para su representación. La escala de iconicidad es:

Nivel de iconicidad 0

Descripción en palabras normalizadas o fórmulas algebraicas.
Signos abstractos sin conexión imaginable con el significado.

Nivel de iconicidad 1

Representación no figurativa
Tiene abstraídas todas las propiedades sensibles y de relación.

Nivel de iconicidad 2

Esquemas arbitrarios.
No representan características sensibles. Las relaciones de dependencia entre sus electos no siguen ningún criterio lógico.

Nivel de iconicidad 3

Esquemas motivados.
Todas las características sensibles abstraídas. Tan solo restablecen las relaciones orgánicas.

Nivel de iconicidad 4

Pictograma.
Todas las características sensibles, excepto la forma, están abstraídas.

Nivel de iconicidad 5

Representación figurativa no realista.
Aún se produce la identificación, pero las relaciones espaciales están alteradas.

Nivel de iconicidad 6

Pintura realista.
Restablece razonablemente las relaciones espaciales en un plano bidimensional.

Nivel de iconicidad 7

Fotografía en blanco y negro.
Cuando el grado de definición de la imagen esté equiparado al poder resolutivo del ojo medio.

Nivel de iconicidad 8

Fotografía en color.
Cuando el grado de definición de la imagen esté equiparado al poder resolutivo del ojo medio.

Nivel de iconicidad 9

Imágenes de registro estereoscópico.
Restablece la forma y posición de los objetos emisores de radiación presentes en el espacio.

Nivel de iconicidad 10

Modelo tridimensional a escala.
Restablecer todas las propiedades del objeto. Existe identificación pero no identidad.

Nivel de iconicidad 11

La imagen natural.
Restablece todas las propiedades del objeto. Existe identidad.

Hay anuncios que juegan con la iconicidad. Por ejemplo:

Telegenia

La telegenia es un arma poderosa para ganar un debate. Pero también lo son las estrategias de comunicación. Mirar a cámara, mostrar gráficos, utilizar cifras con moderación, gesticular comedidamente y generar emociones son algunas de las técnicas que aprenden los políticos cuando se enfrentan a un debate televisado. El cara a cara de hoy entre Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy tiene un formato más abierto y menos encorsetado que los que celebraron Zapatero y Rajoy en los pasados comicios.

Dispondrán de un turno inicial de dos minutos y uno de despedida de tres. Solo en estos casos los expertos recomiendan mirar a cámara para generar cercanía, credibilidad y confianza. “Son intervenciones que aportan gran rentabilidad comunicativa”, explica Daniel Rodríguez, director de 6W Comunicación. Hablarle a la cámara requiere habilidad y entrenamiento. El objetivo en el que tendrán que centrar la mirada es del tamaño de un plato de café y está a ocho metros. Rodríguez señala que no es recomendable leer estas intervenciones, en contra de lo que hicieron Zapatero y Rajoy en el primer debate.

Leyes de percepción visual


Ley de proximidad

Cuando las partes de una totalidad reciben un mismo estímulo, se unen formando grupos en el sentido de la mínima distancia. Esta ordenación se produce de modo automático y, sólo por una resistencia del perceptor, o por otra ley contradictoria, puede anularse esta lectura.

Ley de igualdad o equivalencia

Cuando concurren varios elementos de diferentes clases, hay una tendencia a constituir grupos con los que son iguales. Esta experiencia la presentamos aislada, para evitar la influencia de otras leyes y por ello están equidistantes todos los elementos integrantes.

Ley de la experiencia

Esta es una ley muy discutida porque ataca cuestiones de fondo, ya que la sicología de la Gestalt defiende el nativismo, frente a la sicología asociacionista. El papel que desarrolla la madurez y la experiencia en el proceso de la visión configurada no es simple, pero su experimentación con seres humanos conlleva serias implicaciones.

Ley de simetría

La ley de simetría tiene tal trascendencia, que desborda el campo de la percepción de las formas para constituir uno de los fenómenos fundamentales de la naturaleza. La biología, la matemática, la química y la física, y hasta la misma estética, se organizan siguiendo las leyes especulares, simples o múltiples, de la simetría. Es ley muy arraigada en el ser humano, cuya propia estructura fisiológica, también es simétrica, con una simetría especular sobre un plano vertical que lo divide en izquierda y derecha, pero no de arriba-abajo.

Ley de figura-fondo

Esta ley perceptiva de figura-fondo es la de mayor fuerza y trascendencia de las expuestas, porque puede considerarse que abarca todas las demás, ya que en todas late este principio organizativo de la percepción, observándose que muchas formas sólo se constituyen como figuras definidas cuando quedan como superpuestas o recortadas sobre un fondo más neutro.

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