Archivo para mayo, 2012

“Matar a un ruiseñor”

FICHA TÉCNICA

Título Original: To kill a mockingbir
Año: 1962
Nacionalidad: EE. UU.
Dirección: Robert Mulligan
Intérpretes: Gregory Peck, Mary Badham, Brock Peters, Phillip Alford, John Megna, Frank Overton, Rosemary Murphy, Robert Duvall
Guión: Horton Foote (sobre una novela de igual título de Harper Lee)
Música: Elmer Bernstein
Productora: Universal
Duración: 129 minutos
Premios: Ganadora de 3 Oscars: Mejor actor (Gregory Peck), Mejor guión adaptado y Mejor dirección artística, de 7 nominaciones.

El argumento: En un pequeño pueblo ficticio de Alabama, viven Atticus Finch (Gregory Peck), viudo, con sus dos jóvenes hijos, Scout (Mary Badham), de 6 años, y Jem (Phillip Alford), de 10 años. Atticus intenta criar a sus hijos dentro de ideas que se encuentran reñidas con el racismo imperante en el Sur. Los niños disfrutan del verano junto a un nuevo amiguito, Dill Harris (John Megna), de 6 años. Toda su fantasía se concentra en el temor que les produce la presencia de un vecino (Boo Radley, interpretado por Robert Duvall) , que es el “loco” del pueblo.

Pronto el pueblo se ve sacudido por un escándalo de proporciones. Tom Robinson (Brock Peters) es un negro amable y de buenos sentimientos, que trata de ayudar a su prójimo. Por intentar hacer eso es acusado de golpear y violar a la joven blanca Mayella Ewell (Collin Wilcox), hija de Bob Ewell (James Anderson), uno de los más racistas del lugar.
Atticus cree que Tom es inocente, y acepta defenderlo en el juicio. La reacción no se hace esperar. Los pueblerinos se encuentran indignados ante la osadía de Atticus, y los niños deben tolerar las agresiones de los compañeros de escuela.

El juicio empieza. En la planta superior del juzgado, está la gente de color, acompañando a los familiares de Tom. A lo largo del dramático juicio, Atticus logra probar la inocencia de Tom. Incluso Mayella llega a confesar en el estrado que su padre la encontró cuando ella le hacía insinuaciones a Tom. Para justificar sus moretones, acusan al negro de intento de violación. A pesar de esta evidencia, el jurado, compuesto por todos blancos, declara a Tom culpable.

Atticus apelará la sentencia, pero antes de poder hacerlo Tom, convencido de que terminarán matándolo, intenta huir y es perseguido y asesinado. Atticus y los niños no encuentran consuelo.

Bob Ewell no olvida la forma en que Atticus los humilló a él y a su hija ante toda la ciudad, y decide vengarse. Una noche los niños deciden tomar un atajo desde la escuela. Scout lleva un pesado disfraz. Repentinamente Ewell los ataca, pero son salvados por una figura desconocida, que mata a Ewell y los lleva hasta la seguridad de su hogar.

Cuando llega el Comisario Tate (Frank Overton), para sorpresa de todos se descubre que quien los salvó es Boo Radley, que espera en una esquina de la habitación. Boo se ha encariñado con los niños y, sin que ellos lo supieran, les ha estado dejando regalos en el tronco de un árbol.

El comisario decide no levantar cargos contra Boo, ya que venía cuidando a los niños, y “determina” que Ewell se cayó sobre su propio cuchillo.

En épocas de intolerancia, siempre pagan los mismos: los más pobres. En esta sociedad, los más pobres de los pobres son los negros, despreciados por todos, incluso por los que menos tienen. En esta situación, sólo unos pocos demuestran su respeto por la persona como tal, independientemente de su raza o condición: sin despreciarlos por su color y sin ensalzarlos por su condición de penuria.

“Matar un ruiseñor es un grave pecado, porque los ruiseñores no se hacen otra cosa que cantar para regalarnos el oído. No picotean los sembrados, no entran en los graneros a comerse el trigo,… no hacen más que cantar con todas sus fuerzas para alegrarnos”.

OPINIÓN PERSONAL:

En primer lugar, explicar que la película está narrada a través de los ojos de una niña de tan sólo seis años, y en ella se muestra la cantidad de prejuicios e injusticias que se llevaban a cabo en los años 30 debido al racismo y el modo de ver el mundo durante la infancia.

La película está basada en la única novela de Harper Lee, “To Kill a Mockingbird” ganadora del premio Pulitzer.

La película es magnifica desde el principio hasta el fin, desde una de las primera escena en la que aparece Atticus Finch, éste representa la integridad, los principios, la honradez, la sabiduría, la templanza, es un hombre justo, que intenta transmitir a sus hijos esos valores, y cuyo papel borda un insuperable Gregory Peck.

Pienso que para unos niños, no debe haber nada más hermoso que sentir completa admiración por su padre, y más si su padre es un hombre honesto, cargado de coraje y sin prejuicios, que se enfrenta a todo un mundo cargado de hipocresía, odio, crueldad, injusticia y sin una pizca de compasión, y que tan sólo se enfrenta a ello con un único arma, sus firmes principios y su fe en la justicia. Pues esto es lo que se comprueba durante la película en los ojos de estos niños, que ven en su padre a un auténtico héroe.

Si hoy la temática de esta película puede ser un tema un tanto peliagudo y sigue conmoviendo, me imagino que en la época en la que se estrenó, los años 60, que no eran muy permisivos pudo levantar aún algunas ampollas.

Los actores excelentes, y por su puesto, el oscarizado Gregory Peck en esta película borda su papel. Los niños actuaron con una naturalidad asombrosa, de hecho la niña estuvo nominada al oscar, todo un logro y mucho más a su edad, y es que consigue en todo momento enamorar a la cámara con su inocencia. En resumen, no podían haber encontrado actores más adecuados.

La dirección artística es muy buena, el pueblo en el que se desarrolla la trama es un decorado, porque no pudieron rodar en el pueblo natal de Harper Lee, ya que habían pasado muchos años desde los hechos, y distaba mucho del que se describe en la novela.

La música, maravillosa, acompaña a la perfección cada escena, juega un papel muy importante en las escenas de intriga o suspense (por ejemplo cuando los niños son atacados en el bosque), y en mi opinión una de las más bonitas bandas sonoras que se le podía poner a una película como ésta.

Matar a un Ruiseñor, me parece una película que nadie debería dejar de ver, ya que me parece una película muy especial.
En ella se ve una historia inolvidable, que trasmite los valores humanos más básicos, y que les recordará que alguna vez fueron niños, y es que esta película está plagada de imágenes imposibles de describir con palabras.
Clara muestra de ello, es la imagen de Atticus Finch de noche, bajo el porche de su casa y escuchando a través de la ventana como sus hijos, ya en la cama, se hacen preguntas sobre su madre.

Frases favoritas:

“Matar a un ruiseñor es un grave pecado, porque lo único que hace es cantar para regalarnos el oido”. Atticus a Jem y Scout.

“Si consigues aprender una sola cosa te llevarás mucho mejor con tus semejantes, nunca llegarás a comprender a una persona hasta que no veas las cosas desde su punto de vista”. Atticus a Scout.

“Ha dicho que le tenía compasión, ¿a una mujer blanca?, de modo que le tenía compasión”. El fiscal a Tom Robinson (acusado)

“Si no defendiera a ese hombre no podría ir con la cabeza bien alta”. Atticus a Scout.

“Hay hombres en este mundo que han nacido para cargar con las tareas desagradables de los demás, tu padre es uno de ellos”. Molly a Jem.

“Hijo mio, hay muchas cosas feas en el mundo, me gustaría que no las vieras, pero no es posible”. Gregory Peck

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